Ya está aquí, ya llegó abril. Y también el refranero fácil. Ya llegó el horario de verano y casi la primavera y el calor. Qué alegría, maravilloso, maravilloso, ver algunos cuerpos. Sobre todos los blanquitos de aquellos que no tienen pudor en enseñar sus carnes. No me gusta el verano, ni su horario, soy animal nocturno, y tanta horas de luz, me aburre. Aunque tiene su lado positivo; me encanta sentarme en una terracita a tomar unas cañas al mismo tiempo que disfruto de la vista de la gente pasar. Ahí, soy el mejor: cuando soy anónimo entre tanta multitud… Nadie se da cuenta de mi existencia. Soy conformista, está claro, me alegro yo mismo con el hecho de estar solo con mi cruzcampo, mis pensamientos, mi divagar por los espacios imaginarios de un tipo. Soy un tipo fácil, de pueblo y gracioso para los de la capital. Hoy, por fin es viernes, jolín, vaya semanita post Semana Santa —sin pasos. Me adelanto, este fin de semana, voy a volar por la serranía Rondeña con mi bic...