Lo último de John Gall-Bécquer GA.

Si alguna vez.

Si alguna vez oliste el olvido. Si alguna vez oíste el dolor. Si alguna vez respiraste el sabor… Si Ella es enorme. Ella es eterna y brillan...

viernes, 23 de octubre de 2020

Poema del Renunciamiento. (José Ángel Buesa)

 RENUNCIAMIENTO


Pasarás por mi vida sin saber que pasaste,
pasaras en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa con un dulce contraste
del dolor de quererte...y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nacer virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeralda de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca llegaré a realizar,
y el lejano perfume de mi amor imposible,
rozará tus cabellos … y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
el tormento infinito que te debo ocultar,
te diré sonriente; “no es nada, ha sido el viento”,
me secaré las lágrimas...y jamás lo sabrás.

Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,
y no volver el rostro para verte pasar.
Puedo apretar mis labios un día tras otro...
y no te puedo olvidar.

Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,
casi aburridamente sobre un tema vulgar,
Puedo decir tu nombre con voz indiferente...
y no te puedo olvidar.

Puedo estar a tu lado como si no estuviera,
y encontrarte cien veces, casi como al azar.
Puedo verte con otro sin suspirar siquiera...
y no te puedo olvidar.

Ya ves: tú no sospechas este amargo secreto,
más amargo y profundo que el secreto del mar,
ya que puedo dejarte de amar y sin embargo...


NO TE PUEDO OLVIDAR.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Tus ojos negros.


Ojos de Córdoba

Tienes ojos negros del azabache de las aceitunas.
Yo diría que tu miradas son flores y explosión de poesía, 
son amapolas en el desierto y en pura armonía.

Y que tus ojos son el inefable aliento de una orquídea brillante y plena de alegría.
Decorados éstos de tu dulce voz, de tu rastro amable, de tu sonrisa limpia 
y hacen perfecta poesía.

Todo a un tiempo es una explosión de que ensordece al poeta, 
catarsis de emoción y sibilina inspiración. 

Pobre poeta, quieto y tembloroso, ruin en la tristeza, atónito observa.
¡Eso que ves, triste poeta, es la primavera en plena armonía!.

Ni Julio Romero, ni Dora con sus artes. 
Ni ningún poeta, ni ninguna sinfonía,
 nunca nadie jamás crearía ni de lejos tanta "María".