...De allí a un tiempo... Andaba deambulando por paramos remotos y senderos invisibles. Caminaba de espalda, su cabeza hacia el suelo. Su mirada perdida. No pudo ser¡¡. Porqué derramaste tantas horas en ello. Al final conseguiste perder.... ¿Para qué?. ¿Acaso se mejora la valoración de un sentimiento tan débil?. Es tiempo perdido, es horrible, estruendoso, miserable, mezquino... No, no te arrodilles, no blandes tu falcata en la tinieblas de tu corazón. El vale, es grande, dulce, tierno, sensible y fuerte. No pactes con tu diabólicas lagrimas. Olvida tu fracaso, tal que si fuese un reconocimiento que no todos puedes ver. Enorgullecete, te dieron vida. Te dieron amor. Te dieron sentimientos. Te dieron bonitos recuerdos. Pide perdón, no está nada mal hacerlo cuando te devuelven sonrisas y pensamientos pasados positivos. Llora, llora y derrama lágrimas de amor. Tú te lo mereces. Sabrán valorar lo valiente que eres aún con la extrema debilidad que piensas tene...