Lo último de Bécquer GA.

Una mujer.

  Una mujer me ha envenenado el alma, otra mujer me ha envenenado el cuerpo; ninguna de las dos vino a buscarme, yo de ninguna de las dos me...

LO MÁS VISTO DE Bkeriano.es

martes, 30 de enero de 2018

Ella es.

Ella es la constelación de mi corazón.
Ella es el secreto de mi desolación.
Ella es la sangre derramada en el rincón.
Ella es de lenta combustión.

Ella no es tiempo, es un temporal.
Ella es  primavera en otoño.
Ella es un sueño roto y silencio mortal.
Ella es olvido, olvido de verdad.

Tú, si tú, MAS.

Si lees y sientes y sabes MAS, comunícate, guiña y responde. 

Simplemente por tapar el olvido.

Duele pensar en ti.

Duele olvidarte.


Todo mi duele.

Todo mis recuerdos y sentimientos.

Duele no verte.

Duele verte caminar sin mirar atrás.

Duele. 

RIMA XLVIII. Como se arranca el hierro...

        RIMA XLVIII

  Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué;
aunque sentí al hacerlo que la vida
        ¡me arrancaba con él!

  Del altar que le alcé en el alma mía,
la voluntad su imagen arrojó;
y la luz de la fe que en ella ardía
ante el ara desierta se apagó.

  Aún para combatir mi firme empeño
viene a mi mente su visión tenaz...
¡Cuánto podré dormir con ese sueño
        en que acaba el soñar!
autógrafo

lunes, 29 de enero de 2018

Te quiero.

Te quiero.
En el cielo y en el suelo, te quiero.
En las noches frías y en los días soleados.
Te quiero.
En mis alegrías, en mis penas, te quiero.
Hasta cuando no me quiero, te quiero.
Te quiero cuando vivo, cuando muero, de amor o de recuerdo.
TE QUIERO.

domingo, 28 de enero de 2018

Rima LII

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!
Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!
Nube de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!.
Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!.

Rima LXVI


¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.

¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.

Rima LXV


Llegó la noche y no encontré un asilo;
y tuve sed ... ¡mis lágrimas bebí!
¡Y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos
cerré para morir!

¿Estaba en un desierto? Aunque a mi oído
de las turbas llegaba el ronco hervir,
yo era huérfano y pobre... El mundo estaba
desierto... ¡para mí!

miércoles, 24 de enero de 2018

Orgullo herido.

Deja de latir corazón mío.
Deja de sentir con brío.
Silencio....sentir, amar y expresar.
Silencio... querer, soñar y hablar.
Son heridas frustrantes, horas distantes...
Silencio eterno, daño supremo.

No hay solución.

Hay solución. Hay «emoción».
 Hay química sin corazón.
Hay un par que laten al son.
Hay una razón, un muro que lo impide.
 
Un deseo, un pasado, un presente sin ausentes,
 un tú y un yo.
 Un horizonte, una flor entre un millón.
 Una esperanza, una silla en el salón ausente.
Un poeta errante, radiante disfrazado de amante.
Un amante fracasado por un instante.
 Una segunda vida ilusionante con amor,
tiempo y distancia impresionante.
 
 Ahí, ahí te espero: AMOR.

Ni en sueños.

Ni en sueños de realidad.
Ni en esta vida, ni en la eterna.
Ni en una novela, escrita por mi.
En mi jardín, ni una flor.

En mi corazón....Cosechas de infiernos infinitos,
 de penas y penas, de tristeza y eso es así.
No es destino,  es mi desdicha,
 mi cruz mi soledad,
 mi silencio.
En mi camino fatal y tortuoso,
 hay  alguien siembra el mal
sin parar en que ya no cabe más.

Pena de amor.

El amor me hace infeliz.
La infelicidad y la amargura me hacen a mi.
Y mientras yo me muero por ti,
Tú, orgullosa. Tu, quieta y  afable, misteriosa
cuán tiempo parado en el reloj estropeado.
Así, así la vida es un sinfín,
 una larga espera sin tiempo, sin ti.
 YO, yo Dios así no quiero vivir





 

A ver...

🎶A ver quién velará tus sueños, tras mi tragedia.
A ver quién soñará contigo, tras mi castigo.
A ver quién te escribirá poemas con pena.
A ver, A ver, quién te amará eterna!¡
 
 
 
Mi vida sigue su traumática trayectoria.
Es la función social que desempeño.
Morir viviendo. Amar sufriendo,
sufrir, sufrir...hasta morir
 
 
 
Todo es un abismo al que evitó
sujetando pequeñas hierbas incapaces de soportar el peso de mi pena...el vacío, el fin, por fin, está cerca.
 Vencida la mente la muerte se acerca.
Perdida la esperanza de amor, surge la del descanso eterno

domingo, 21 de enero de 2018

Me enseñaste.

Me enseñaste a quererte.
Me enseñaste a romper las leyes.
Me enseñaste a vivir clandestinamente.
Incluso, a no sufrir sin verte.
 
Después  se hizo la noche fría.
el día se hizo desprecio, olvido, indiferencia

y el silencio, hasta que el hastío se impuso con furia.
 
La culpa fue mía,
por contarte todo lo que sentía
para que después lo  usaras en mi agonía.
 
Rotundo amor, trágica caída,
Sin saber de dónde venía,
Sentí que humillar querías.
 
Ahora sin pétalos, sin aviso,
Ahora sin recuerdo sin ruido,
claro tengo una cosa, que el tiempo será tu enemigo.
Hay daños que nunca olvido,
mucho menos personas a las que he querido.

Por fuerte que fuese mi error.
Jamás olvidaré lo que te he querido.
No quiero amigos, capaces de fingir
Amor y cariño, menos aún sin sentir
 y respetar al caído,  al que pudo ser,
al que te dio pasión, pureza y sentido.

Adiós

.

Hacía...

El camino hacía detrás...
Camino hacía detrás.... La mirada perdida, la imagen y el recuerdo que se fue. Todo esto es lo que por mi mente pasa, fugazmente, tal vez, no estoy seguro. No obstante, todo fue un suspiro errante, un sentimiento profundo y complejo. Al cabo del tiempo, con...

Amor eterno


Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

LIX

Yo sé cuál el objeto
de tus suspiros es;
yo conozco la causa de tu dulce
secreta languidez.
¿Te ríes?... Algún día
sabrás, niña, por qué.
Tú acaso lo sospechas,
y yo lo sé.
Yo sé cuándo tú sueñas,
y lo que en sueños ves;
como en un libro, puedo lo que callas
en tu frente leer.
¿Te ríes?... Algún día
sabrás, niña, por qué.
Tú acaso lo sospechas,
y yo lo sé.
Yo sé por qué sonríes
y lloras a la vez;
yo penetro en los senos misteriosos
de tu alma de mujer.
¿Te ríes? ... Algún día
sabrás, niña, por qué;
mientras tú sientes mucho y nada sabes,
yo, que no siento ya, todo lo sé.

Rima LIV


Cuando volvemos las fugaces horas
del pasado a evocar,
temblando brilla en sus pestañas negras
una lágrima pronta a resbalar.
Y, al fin, resbala y cae como gota
de rocío al pensar
que cual hoy por ayer, por hoy mañana,
volveremos los dos a suspirar.

sábado, 20 de enero de 2018

El límite.

El límite del amor se llama dignidad.

El límite del amor se llama respeto.
La dignidad y el respeto que mereces es la que debes exigir.
 No lo hay donde no hay confianza. Donde no atención.

viernes, 19 de enero de 2018

En la orilla del mar...

En la orilla del mar...
mis lagrimas brotan sin cesar
el barco eterno se hace a la mar
no hay despecho, nada que reprochar
 
 
Sólo un recuerdo,
un recuerdo en la orilla del mar.
 A pensar de todo, nada de aquello volverá,
pensar en que pudimos ser
la luz y la primavera de verdad.
 
Todo se fue, nada volverá,
y yo, yo seguiré en la orilla del mar.
Dolor infinito, despreciado y mortal,
sentimientos humillados por tus risas y
falsa moral.
 
Piensa amor mío, nunca, nunca volverás
yo guardaré silencio, silencio infinito
por ese dolor de no quererme amar.
 
En silencio viviré, para siempre, mientras
veo como se aleja el barco,
el barco de la felicidad.
 
Allí seguiré esperando
donde el olvido es suave,
dónde la soledad acompaña lo amado,
donde esperan los cobardes;
 
 allí en la orilla del mar.